El próximo 4 de noviembre el profesorado de la enseñanza pública se enfrenta en Castilla y en León a la convocatoria de huelga docente. Se pone de manifiesto una realidad que no difiere del resto de la clase trabajadora: las condiciones de vida por la pérdida de poder adquisitivo y el maltrato consecuencia de las políticas de gestión del capitalismo de los diferentes gobiernos. Así, desde el PCE-CyL no sólo compartimos la necesidad de esta convocatoria por parte de CCOO, sino que la apoyamos y apostaremos por conseguir una movilización exitosa.
Sin embargo, entendemos que esta huelga debe ser el inicio de un escenario creciente de movilizaciones. El deterioro intencionado de la educación pública por parte de las administraciones (a nivel de recursos humanos, materiales e infraestructurales) sumado al impulso de la educación concertada y de la privada, está convirtiendo en algunas ocasiones a los centros educativos públicos en una suerte de apartheid social. El impulso por lo tanto de esas políticas, afianza una segregación de clase dejando en manos de los centros públicos ‘’los problemas’’ y convirtiendo a los centros privados en academias ‘’de excelencia’’. La clase trabajadora merecemos unas condiciones dignas para nuestra enseñanza, nuestro crecimiento y nuestra formación.
Ni el impulso de una red educativa laica que acabe con los discursos racistas de la ultraderecha, ni el fin de los conciertos que termine con la segregación de clase, ni la mejora de las condiciones en las aulas que permita atender las necesidades del alumnado, ni el respeto a todos y cada uno de los derechos del profesorado van a caer del cielo. Son conquistas que requieren organización, movilización y esfuerzo.
Por eso la lucha debe continuar, enlazando con la convocatoria de Huelga General del 11 de noviembre y enfocándose hacia un escenario mayor en 2027. Unas movilizaciones que apoyándose en la solidaridad de clase busquen avanzar en la unidad sindical y en la participación del conjunto de la comunidad educativa (estudiantes, familias y resto de personal no docente). Para la militancia comunista ningún tipo de elecciones, ya sean sindicales o parlamentarias, puede marcar el final de las reivindicaciones justas para nuestra clase.
Por todo ello, el 4 de noviembre y el 11 de noviembre iremos a la Huelga. Por todo ello, las y los militantes comunistas estaremos en las movilizaciones defendiendo una educación que responda a las demandas y a las necesidades de la clase trabajadora.
Por la educación pública, laica y de calidad: ¡A la huelga!





